Este informe tiene como objetivo revisar la trayectoria educativa y laboral de los jóvenes españoles durante este siglo, prestando especial atención a la crisis y a las perspectivas económicas para la próxima década. Se utiliza un amplio conjunto de fuentes estadísticas que permiten analizar en los 11 capítulos en los que se estructura este informe la evolución de los niveles de estudios de los jóvenes y también sus competencias básicas en relación con otros países desarrollados,  la evolución demográfica pasada y la previsible para el futuro, la situación de los jóvenes en relación con el mercado laboral, las perspectivas de empleo para el año 2025, el desajuste entre la formación de los trabajadores y la requerida por el puesto, etc. Los resultados del análisis apuntan a un futuro relevo generacional con más oportunidades laborales que exigirán una adecuada preparación, lo que requerirá esfuerzos adicionales para la mejora de la formación.